Sé que existes. Que estás allí, en algún lugar, esperándome. Pero no te preocupes, nos acabaremos encontrando. Al fin y al cabo, no sabes quien soy.

CVL

viernes, 15 de abril de 2016




Y aunque no siempre he entendido mis culpas y mis fracasos, en cambio sé que en tus brazos el mundo tiene sentido


                                               Mario Benedetti


lunes, 11 de abril de 2016



El fin es la vida misma. Sin fin no hay principio, no queda la lección aprendida. El final forma parte de la vida, porque si algo acaba hoy es porque en su día ese algo comenzó, a raíz de otro final. Y lo que ahora acaba, es un comienzo en otro lugar, en otra parte. El final, a fin de cuentas, es un requisito para empezar otra  página en blanco. Sin final nada empieza de nuevo.





lunes, 7 de marzo de 2016





Porque no son los trenes que cogerías, sino los que perderías.

                                                     Esa es la diferencia.




martes, 1 de marzo de 2016





Exceso de piezas en un tablero con escasez de espacio. Dar un paso resulta ya imposible independientemente de la dirección que se tome, pues hay tanto estorbando que no es factible seguir con la partida.  Demasiadas trampas han acabado por determinar el resultado del juego. Juego sucio preferible al "limpio", pues el sucio ya esta sentenciando por el incontable número de manchas, sin embargo el "limpio" es pura fachada. No pinta bien, esto parece que ya está perdido, que no hay más trucos para seguir jugando a intentar ganar, pero a perder siempre. Pero esta vez algo ha cambiado. Ya no se ve tan oscura la opción de rendirse, al contrario, se ve más brillante de lo que nunca fue. Por primera vez es hasta sugerente la realidad de comenzar a jugar a un juego distinto, en el que si se juega con ventaja sea merecida y no otorgada. 
Y entonces empiezas a entender que no es necesario perder más partidas para conseguir la victoria, que la victoria nunca podrá obtenerse en un lugar donde nadie este dispuesto a perder por ti para que seas tu el que ganes. 



martes, 15 de diciembre de 2015




"Cuando estés triste piensa en todo lo que tienes para ser feliz" 

Podríamos enumerar infinitas razones que hacen de nuestra vida una vida plena. Una casa en la que convivir, personas con las que hacerlo y amigos con los que desahogarte por ello. Por encima de todo, una educación que nos convertirá en lo que seremos el día de mañana, unas expectativas, unos sueños por los que seguir luchando. Es cierto que somos inmensamente afortunados en este mundo injusto y cruel en el que hemos nacido, y sin embargo que difícil es a veces apreciarlo. Parece que siempre nos falta algo para que todo encaje y ese algo repercute en el valor que damos a todo lo demás que si nos pertenece. Casualmente ese algo suele ser inalcanzable o al menos imposible de tener en el momento en el que lo necesitamos fervientemente para sentirnos felices. Además, ese pequeño deseo que nos frustra nos hace sentir insatisfechos, aunque sea insignificante en comparación con todo aquello que sí podemos disfrutar. Y es que ese algo puede ser nada para el mundo, pero todo para ti mismo. 

¿Seremos los seres humanos incapaces de sentirnos completos?





lunes, 19 de octubre de 2015





Inspiración. Falta de inspiración. Lo que te la quita y lo que te la da. ¿Es demasiado o suficiente? 

¿Mucho... o poco? Todo... nada










jueves, 3 de septiembre de 2015





SOMOS COMO CERDOS REVOLCÁNDONOS EN NUESTRA PROPIA MIERDA


martes, 24 de marzo de 2015



El tiempo pasa y nunca en balde. Todo va cambiando, un hecho puede sentenciar la decena de cosas que sucederán después. La repercusión de cada decisión que tomas determinará tu futuro. Y es terrorífica esta realidad, porque nadie puede decirnos que es mejor ni darnos una garantía de que vayamos a conseguir lo que queremos. Así pasa, que como humanos que somos no paramos de equivocarnos. Probablemente, tomemos en la vida más decisiones fallidas que acertadas, pero lo importante es aprender de ellas, y aunque siempre nos quede en la mente el "y si..." cada sueño roto, cada herida, debe recordarnos lo que un día fuimos y lo que un día estuvimos dispuestos a hacer por algo, aunque no saliera de la forma que anhelábamos.
Acordarse de los fracasos no es malo. Forman parte de nosotros igual o más que nuestros triunfos, pues nos hacen más vulnerables y a la vez mucho más fuertes. Somos lo que un día nos hizo caernos y llorar, pero también somos ese algo que hizo que nos levantáramos y continuáramos con nuestro camino.
No debemos olvidar nunca lo que fuimos. A pesar de los golpes. De las heridas. A pesar de la impotencia de mirar de lejos lo que pudo haber sido y no fue.

Tener cicatrices en la piel significa que algo grande sucedió.



sábado, 17 de enero de 2015




La vida se te hace cuesta arriba cuando tu mente te repite constantemente que lo único que se te da bien, cual profesional, es fracasar.
Y no es justo, pero tu al final te lo acabas creyendo. Y entonces todo se convierte en un bucle oscuro que no parece tener salida, donde te encuentras de bruces con la realidad y lo que más anhelas es que eso que se llama realidad desaparezca por un instante y se convierta en uno de los sueños con los que tanto sueñas pero que nunca se cumplen.
Si el cambio forma parte de la vida, lo siento, pero no quiero que el tiempo siga pasando en mi. No quiero seguir alejándome, no quiero seguir perdiendo, no quiero tener que olvidar. Alguien debería haberme explicado hace mucho tiempo que las personas que más queremos algún día acabarían yéndose. Pero nadie me lo dijo, y ahora es cuando pienso en quien estuvo, pero ya, no. 
Y es odioso, maldita sea.