Sé que existes. Que estás allí, en algún lugar, esperándome. Pero no te preocupes, nos acabaremos encontrando. Al fin y al cabo, no sabes quien soy.

CVL

domingo, 13 de enero de 2019




Más vale que no tengas que elegir entre el olvido y la memoria.





sábado, 5 de enero de 2019


Los corazones solitarios quizá sólo valgamos para eso, para estar solos hasta que alguien albergue el suficiente coraje de querernos. Y nosotros, a tientas, solo queremos prender la luz. Es mejor llevar las riendas de una vida que en el fondo, no queremos llevar. Perder el control conlleva trabas, que a fin de cuentas merecen la pena. Aunque sigan siendo trabas. Pero suponen incertidumbre que no es más que la cómplice de la puta más barata que se pasea alardeando de la posibilidad de que quizá, esta vez sea diferente, y sin embargo, sin mayor esperanza que la de un necio. Y nosotros nos prometimos hace tiempo que la seguridad de llevar el control de lo que ocurra valía más que lo que mereciera la pena. Y ese tipo de contratos resultan inquebrantables cual pacto con el diablo que, por más que supliques parece ser incapaz de quebrarse ni por tan sólo un segundo. Probablemente sea el precio que pagamos por el escudo de acero que protege nuestro cuerpo de la sangre pero aísla a nuestro corazón que pide a gritos ser quien la bombeé. Puede que la palabra arriesgarse no apareciera en nuestro vocabulario y de hecho puede que dejar pasar los trenes sea nuestra forma de viajar. Guardando en nuestro ser la esperanza de que quizá algún día resulte más fácil subirse que seguir esperando. Sin embargo somos nosotros los que más valoramos esos pequeños instantes en los que el maquinista se ha quedado dormido y por un momento soñar con que no es tan complejo parece posible. Nosotros ya sufrimos nuestro castigo. Y créeme que demasiado severo. Es por ello que preferimos las estaciones vacías. Porque nosotros estamos hechos para eso, para los lugares donde nadie puede entrar por la puerta a rompernos el corazón. Preferimos pensar que esos trenes que tanto nos gustan van hacia destinos sin habitaciones vacías, sin corazones vacíos y con un sueño que aunque sea un sueño, vive para correr el riesgo de cumplirse.






martes, 23 de octubre de 2018



Llevo creyendo durante mucho tiempo que lo que es para ti de alguna manera llega a tu vida. Al final lo único que he conseguido con ello es llegar siempre tarde a una estación en la que los trenes han acabado partiendo incluso habiéndose retrasado mucho más de lo que debieran.
Esperar siempre será la opción equivocada. Cuando quieres darte cuenta, llevas tanto tiempo con esas flores en la mano esperando el momento perfecto para regalarlas que, ya se han secado. Y es que realmente jamás existirá ese instante idílico que pretendemos que llegue. 
Batallar por nuestros sueños define a nuestros sueños. Forma parte de su esencia y su valía. 

Quizá la frase no es incorrecta sino que está mal planteada; lo que no es para ti de alguna manera se irá de tu vida. 



viernes, 5 de octubre de 2018


Pero a veces te veo en mis sueños,
Y que mierda resulta despertarse



martes, 18 de septiembre de 2018



Que lo bueno sea especial y lo malo... rompa.
Todo se resume en que te quiero.



martes, 4 de septiembre de 2018


Como de sobrevalorado está querer mucho y que importante es querer bien



sábado, 1 de septiembre de 2018

lunes, 6 de agosto de 2018

miércoles, 18 de julio de 2018



Nunca entendí muy bien lo que sentía cuando te miraba.
O quizá sí.
Había algo de miedo. De incomprensión. Ganas. También había vergüenza. Locura. 
Un verdadero cocktail, uno de esos con nombre rebuscado. De esos que pides sin saber muy bien lo que estás pidiendo, pero parece el más llamativo para probar. 
Pero cuando te lo sirven lo bebes a sorbitos porque no terminas de saber si te gusta o no. "Que bueno está, pero el sabor final no sé si me convence"
El caso es que ya no te miro. 
Y bueno, tú a mi tampoco. 
Y no sé....
Quizá ya no está tan rica la cerveza.




viernes, 6 de julio de 2018


Corazón de mimbre jamás merecería esta publicación.
Pero su función es darme el aire que me falta.
Darme el espacio que necesito y el refugio que en ningún sitio salvo aquí encontraré nunca. Es por eso y no por ti, por lo que corazón de mimbre tiene que lidiar con semejante bazofia.
Porque aqui se habla de lo que se siente y en menor medida de lo que se piensa.
De lo que no se le cuenta ni a tu mejor amigo.
Porque ni tu mismo podrías comprenderlo.
Porque es el único lugar donde nunca tendré miedo a ser como soy.
Y aunque con esto pongo en entredicho una parte de mi y de el, y desprecio el resto de veces que he pasado por aquí tengo que decirlo:


ME DAS PENA